Asocian el consumo de marihuana a mayor riesgo de cardiopatías

May 5, 2022 | Salud

La marihuana provoca graves problemas de salud en las personas, según una reciente investigación de la Standford Medicine (EE.UU.) el consumo de esta sustancia más de una vez al mes podría aumentar el riesgo de ataque cardiaco y aumentar las probabilidades de desarrollar una enfermedad cardiaca con el tiempo.

Aunque poco a poco se esté regularizando el consumo de marihuana con fines recreativos en algunos países, especialmente en Estados Unidos, no se debe olvidar que esta sustancia, como cualquiera de las otras drogas, puede llegar a ser peligrosa, advierten los investigadores, que recalcan que puede tener efectos secundarios cardiovasculares.

Pero no solo eso, sino que también han descubierto en el trabajo que el tetrahidrocannabinol (THC), el componente psicoactivo que tiene la droga, provoca una inflamación en las células endoteliales de los vasos sanguíneos, además de aterosclerosis –acumulación de placas de grasa en las arterias– en pruebas que se han hecho en ratones de laboratorio y en células humanas.

Más riesgo de ataque cardiaco antes de los 50 años

La investigación, publicada en la revista Cell, se ha llevado a cabo con los datos de unas 500.000 personas entre 40 y 69 años, de las cuales 35.000 declararon consumir cannabis, 11.000 de ellos más de una vez al mes. Los resultados mostraron que esas 11.000 personas eran más propensas a sufrir un infarto de miocardio que el resto de los participantes del estudio.

También encontraron que los que fumaban marihuana de manera habitual tenían más riesgo de tener un ataque cardiaco antes de los 50 años, un problema de salud prematuro que aumenta el riesgo de sufrir otro ataque posterior a lo largo de la vida, así como más probabilidades de insuficiencia cardiaca y arritmias amenazantes que pueden derivar en una muerte súbita.

Los autores del estudio encontraron que los niveles de las moléculas inflamatorias en la sangre de los participantes que consumían marihuana aumentaban durante las siguientes tres horas de fumar. Además, los ratones de las pruebas en laboratorio que fueron criados para tener niveles altos de colesterol con una dieta alta en grasas acabaron desarrollando placas de aterosclerosis más grandes cuando se les inyectó THC a niveles similares a cuando se fuma un cigarrillo de marihuana, en comparación con los roedores del grupo de control.

Según explican, el THC se une a un receptor llamado CB1 en las células del cerebro, el corazón y el sistema vascular de las personas. El receptor reconoce los cannabinoides naturales, o endocannabinoides, que regulan el estado de ánimo, la percepción del dolor, la función inmunitaria y el metabolismo. Pero el consumo habitual de cannabis causa una activación inapropiada de CB1, lo que podría aumentar la inflamación y aparecer la aterosclerosis, y además, está relacionado con la obesidad, el cáncer y la diabetes.

La genisteína, una posible manera de evitar estos riesgos

No obstante, se ha intentado desarrollar moléculas antagonistas que bloqueen la función de CB1 que podrían bloquear las propiedades inflamatorias y ateroscleróticas del THC sin causar efectos secundarios psiquiátricos. Ahí fue cuando observaron que la genisteína, una molécula que se encuentra de manera natural en la soja, es capaz de unirse al CB1 pero penetra poco en el cerebro.

Cuando se incluyó la genisteína en las células endoteliales humanas que habían sido tratadas previamente con THC o se les administró a los ratones inyectados con THC con colesterol alto, encontraron que la genisteína era capaz de bloquear los efectos negativos de la droga sin bloquear los efectos psicoactivos del THC en el cerebro.

“No vimos ningún bloqueo de los efectos analgésicos o sedantes normales del THC en los ratones que contribuyen a las propiedades medicinales potencialmente útiles de la marihuana. Así que la genisteína es potencialmente un fármaco más seguro que los antagonistas CB1 anteriores. Ya se usa como suplemento nutricional y el 99% permanece fuera del cerebro, por lo que no debería causar estos efectos secundarios adversos en particular”, ha explicado Mark Chandy, uno de los autores.

Por tanto, es un primer paso para descubrir si la genisteína podría ser utilizada por las personas que consumen marihuana con fines medicinales para evitar los problemas cardiovasculares asociados a la droga. Los investigadores esperan seguir haciendo estudios al respecto, además de incluir en ellos el cannabidiol (CBD), otro cannabinoide de la marihuana pero que carece de los efectos psicoactivos del THC.

Con información de WebConsultas

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