incenido

Una fuga de gas en un horno para pan, pudiera ser la causa del trágico incendio ocurrido en horas de la tarde del pasado miércoles en una vivienda ubicada en la calle principal del Barrio El Río, con saldo de tres personas fallecidas y pérdidas materiales que aún no han sido cuantificadas, según lo expresado por efectivos del Cuerpo de Bomberos, que se encargan de las correspondientes investigaciones.

El siniestro se inició a eso de las tres y media de la tarde en una vivienda de uso familiar ubicada en la calle principal del Barrio El Río, vía al sector conocido como “la Metalúrgica, cerca de la iglesia y en primera instancia no pudo ser atendido por los bomberos de San Cristóbal, debido a que no cuentan con vehículos ni con equipos para enfrentar emergencias de esta naturaleza.

Protección Civil en acción

Efectivos de PC- Táchira arribaron al lugar con varias unidades ambulancia, unidad de rescate y un pequeño camión cisterna, que permitió, con gran entrega y valor, sofocar las llamas que se habían extendido por gran parte de la casa, causando daños a muebles e inmueble, incluyendo dos vehículos que se encontraban en el interior, uno de los cuales fue destruido en su totalidad. Se descubrió entonces que tres personas habían fallecido durante la conflagración.

El arrojo de estos muchachos de PC, junto a un efectivo del cuerpo de bomberos de la ciudad, que llegó en carro particular, logró reducir el número de víctimas, ya que lograron extraer del inmueble incendiado a varias personas, incluyendo niños y para lograrlo, debieron abrir boquetes en una pared.

Los fallecidos

Sobre las personas muertas se dijo que varios factores se conjugaron para que no pudieran escapar. Fueron identificados como María Santos Higuera González, venezolana de 56 años de edad, su hija Sandry Glesey Ballen Higuera (29) y su nieto Alex Matthias Ballen Santana de apenas 24 meses de nacido.

Ellos se encontraban en el segundo piso y su única vía de escape fue bloqueada por el fuego que se desató en el horno de fabricar de pan, que estaba ubicado justo en los accesos de las escalinatas que conducían a la parte superior. Allí también estaban los carros que se quemaron y aunque lograron sacar uno, el otro fue calcinado por el fuego.

María Santos Higuera, con su nieto de dos años en brazos, en un desesperado intento por escapar, se aventuró a bajar por las escalinatas, pero quedó bloqueada al llegar al sitio de impacto. Las llamas comenzaban a extenderse y para colmo de males, fue golpeada por parte del techo que se desplomó y la hizo caer.  Esta situación la dejo a merced de las llamas que la carbonizaron, al igual que al bebé.

La joven Sandry Ballen Higuera murió, también carbonizada en su habitación, en la parte alta de la casa. “Ella era una niña especial, cuya condición le impidió correr para ponerse a salvo” dijo un miembro de la familia, al explicar que el fuego se extendió rápidamente a la segunda planta. (800 Noticias)