medicamentos vida sexual

 

¿Preferirías tener una erección cuando realmente la necesitas o estar seguro de que no sufrirás un ataque de pánico durante una presentación en el trabajo? ¿Un orgasmo o poder levantarte cada mañana?

Estas preguntas reflejan el tipo de situaciones a la que millones de personas se enfrentan a diario, ya que algunos de los más importantes medicamentos para proteger la vida —y la cordura— pueden afectar tu vida sexual. En esta guía, mostraremos cuáles son los efectos secundarios que tienen algunos medicamentos en tu vida sexual (y qué hacer al respecto).

Una advertencia importante: no soy médico, soy una terapeuta sexual. Debido a que muchos de mis clientes luchan contra los efectos secundarios sexuales, he investigado a profundidad el tema, e incluso conversé con Anita Batra, Doctora en Medicina (MD), quien es Instructora Clínica Auxiliar en Medicina Interna en la UCLA Health. Toda la información que se brinda no pretende ser tomada como prescripción médica; su intención es poporcionar herramientas para que consulten con su médico.

Sobre qué hablar con su médico:

Tu médico y tú necesitan un plan específico para el manejo del dolor. La Dra. Batra dice lo siguiente al respecto: “Este efecto secundario presenta mejoras al disminuir las dosis o retirar completamente los medicamentos opioides. Converse con su doctor sobre tratamientos adjuntos para el dolor que le puedan ser aplicados, entre los que se encuentran los fármacos no opioides, la terapia física, los ejercicios de bajo impacto, la acupuntura, el masaje y la meditación”. Por otro lado, los hombres lo tienen más sencillo que las mujeres en este campo. Si eres un hombre, tu médico puede prescribirte terapia de testosterona para combatir los efectos secundarios sexuales inducidos por los opioides.

Consejos generales

Toma en serio los efectos secundarios sexuales. Lo sé, puede ser difícil concentrarte en tu vida sexual cuando tienes urgentes necesidades de salud, pero no olvides que, si la quieres, mereces una vida sexual plena y saludable. Dedica tiempo y esfuerzo a reconocer y tratar los efectos secundarios sexuales. Cuídate. Todos sabemos qué cosas hacer para mantenernos saludables (ejercitarnos, comer bien, dormir, no estresarnos). Sin embargo, a pesar de su importancia, es demasiado fácil dejarlo de lado. No obstante, el ejercicio y una buena dieta pueden combatir muchos efectos secundarios, además de ser muy buenos para tu salud.

Habla con tu médico. Como vengo repitiendo, es crucial tener de tu lado un doctor cuando haya que abordar el tema de los efectos secundarios sexuales. La Dra. Batra sostiene que “Tu médico está del todo interesado por saber sobre cualquier efecto secundario que estés experimentando”. ¡No tengas miedo de hablar! Aboga por ti mismo. Los médicos también son personas, y no todos son tan abiertos a hablar sobre sexo como la Dra. Batra. Algunos no toman los efectos secundarios sexuales como un tema serio, o quizás pueden sentirse avergonzados o incómodos de hablar sobre tu sequedad vaginal o tu erección flácida. Al inicio, puede resultar raro hablar sobre tu vida sexual; sin embargo, si llega a ser necesario, cambia de médico. Si estás en una relación, puede ser de mucha ayuda acudir con tu pareja a tus citas para que te brinde su apoyo.

No te automediques. Punto.

Dale tiempo. Darte cuenta de un efecto secundario sexual puede ser increíblemente angustiante, pero como señala la Dra. Batra, es importante darle a tu cuerpo algo de tiempo para adaptarse a nuevos medicamentos, combinaciones o dosis. Puedes llegar a notar que los efectos secundarios disminuyen o incluso desaparecen. Durante todo este proceso, es importante que continúes hablando con tu médico. Habla sobre tus expectativas. Si estás en una relación, mantén abiertos los canales de comunicación. Habla acerca de lo que quieres y necesitas en tu vida sexual, y sobre cómo actuar frente a los efectos secundarios sexuales. Quizás no seas capaz de eliminarlos, pero formar parte de un equipo te puede hacer sentir mejor.

Cambia tus ideas sobre el sexo. El sexo puede no ser el de siempre, pero eso no quiere decir que sea un problema. Existe un lado positivo en los efectos secundarios sexuales: te obligan a ser más creativo y tener una mente más abierta a la hora de definir el sexo, ya sea en tu vida sexual en solitario o dentro de una relación. (Gizmodo)