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Desde el gato Garfield hasta la más tranquila de las personas, todos comparten en cierta medida un desagrado general hacia los lunes. Pero, ¿tiene esto un motivo en especial o es sencillamente una psicosis colectiva que padece la raza humana?

Muchos expertos están coincidiendo que esto se debe a que nos cansamos más los lunes. Vamos a conocer la verdadera razón por la cual a nadie le gustan los lunes.

 
Según Shelby Freedman Harris, una experta en terapia de sueño, y el director del Centro de Comportamiento del Sueño Montefiore en la ciudad de Nueva York, las personas podemos sufrir de algo que llaman “jet lag social”, una tendencia cada vez más frecuente. “No es necesariamente un trastorno del sueño, (…) pero es una tendencia en la que nos damos cuenta de que la gente no permanecen con la misma rutina de horarios de sueño-vigilia todos los días”, explica Harris.

De la misma manera que el “jet lag” común, generalmente asociado a los viajes en avión, se refiere a la pérdida de la rutina (que se debe a un cambio abrupto de un uso horario a otro, dejando “confundido” a nuestro reloj interno), permanecer fuera hasta altas horas los viernes y sábados por la noche y después dormir un día entero puede desestabilizar nuestros relojes biológicos. Tal es así que podemos tener problemas para adaptarnos a nuestro horario “normal” de sueño cuando es domingo por la noche, dejando que arrastremos un mal humor al día siguiente: el temible lunes.

Recuperar la estabilidad de nuestro reloj interno – Los lunes

 
Todo esto sucede porque estamos jugando con nuestro ritmo -que es el reloj interno del cuerpo que gobierna nuestro tiempos de sueño/vigilia, así como nuestro apetito. Si tienes planeado quedarte hasta más allá de tu hora habitual para acostarte, esto puede tener un efecto similar en tu cuerpo como el del “jet lag” después de viajar en avión. Estás poniendo tu cuerpo en una zona horaria diferente cuando duermes la tarde del sábado y el domingo, de acuerdo con las observaciones de Harris.

La noche del domingo el reloj interno ya está confundido y tiene más dificultades para re- adaptarse a su horario normal “de lunes a viernes”. Por lo que despertar molesto el lunes por una noche de insomnio o mal sueño del domingo está casi asegurado. “Se come en un horario diferente los fines de semana, se hace ejercicio de manera diferente y se obtiene exposición a la luz más tarde. Todo lo cual retrasa el ritmo”, concluye Harris.

Consejos para los lunes

 
Debes tener una buena noche de sueño cada noche durante la semana. Para ello evita entrar en el fin de semana con “una deuda de sueño”. Si obtienes una buena noche de sueño durante la semana, un déficit en el fin de semana será más fácil de manejar.

 
Toma una siesta corta. Si va a ser una larga noche, tomar una siesta corta de antemano y al día siguiente para ayudarle a recuperarse es clave. Pero hazlo antes de las 2 de la tarde y limita la siesta a 20 minutos, para que no confluya con el sueño de esa noche.

 
Evita dormir el sábado y el domingo. Sabemos que esto es algo difícil de pedir, pero no puedes pedir que el lunes te sientas cansado si has dormido de modo intermitente durante dos días o día y medio. Debes intentar volver a tu horario regular de sueño la noche del domingo a como dé lugar.

 
Ponte en movimiento. El ejercicio hará que tu energía fluya después de una noche.

Necesitas luz solar. Obtener la mayor cantidad de sol posible en la mañana es clave. Abre las cortinas, desayuna junto a una ventana y luego sal al aire libre. “La luz nos ayuda a mantener el ritmo circadiano bajo control y ayuda a disminuir los niveles de melatonina, una hormona que induce el sueño y se dispara con la oscuridad”, explica Harris.

 
Si vas a beber alcohol, que sea una sola noche. Es mejor salir de fiesta una noche del fin de semana en lugar de dos, de acuerdo con Harris. Si nos excedemos en consumo de alcohol puede empeorar nuestra calidad de sueño.

 
No bebas café después de las 2 de la tarde. Cortar el flujo de cafeína después de las 2 de la tarde es recomendado para evitar que interfiera con el sueño esa noche.

 
El resultado final

 
Nadie espera que abandones tu vida social, pero no puede ser tan malo tener dormir cómodo y tranquilo los fines de semana. De seguro que esas horas extras que ganas te darán mucho más energía para enfrentar el día.

Los por qué

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