disartria

La disartria provoca una serie de dificultades en el momento de comunicarse con otras personas. Hoy descubriremos cuáles son las causas de este trastorno, su sintomatología y posibles tratamientos.

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Los trastornos en la comunicación, como la tartamudez, pueden deberse a diferentes problemas. En este caso, vamos a hablar de la disartria, un término que es muy probable que nunca hayas escuchado y que hace referencia a una enfermedad en la que los músculos que permiten articular los sonidos se ven comprometidos.

La disartria tiene diferentes causas y una sintomatología que es importante que sepamos identificar. Así, cuanto antes se diagnostique esta enfermedad, antes podremos iniciar un tratamiento que nos permita trabajar con este trastorno y mejorarlo.

Las causas de la disartria

Para exponer las causas de la disartria tomaremos como referencia el artículo Las disartrias. En él aparecen diferentes experiencias que pueden provocar la aparición de este trastorno. Nosotros las vamos a clasificar de la siguiente forma:

    Enfermedad de Parkinson: la disminución de la velocidad de los movimientos y su enlentecimiento, así como el temblor que aparece en reposo, pueden ocasionar una articulación monótona de los sonidos, disminución del volumen de la voz y una falta de acentuación de las palabras.
    Lesión cerebral: un traumatismo en la cabeza puede causar una lesión cerebral que cause disartria con una voz nasalizada, una articulación de las palabras que se interrumpa con frecuencia o una alteración en la forma de acentuar las palabras.
    Otras enfermedades: las enfermedades degenerativas y también los tumores que pueden formarse en el cerebro pueden causar una distorsión en el momento de pronunciar las consonantes, lentitud en el momento de hablar con otras personas y una voz que sale con dificultad.

Joven con dificultades para comunicarse
La disartria ya sea por una lesión en el cerebro o una enfermedad (Huntington) afecta a los músculos que intervienen en la acción de hablar.

Estas son algunas de las causas de la disartria pero hay muchas más. Un derrame cerebral, una parálisis cerebral o la enfermedad de Huntington pueden provocar algunos de los síntomas que hemos ya visto, pero que abordaremos de una forma mucho más extensa a continuación.

Los síntomas más característicos

Hemos visto en el apartado anterior algunos de los síntomas que pueden manifestarse en la disartria. Sin embargo, vamos a verlos de una manera mucho más extensa, muchos de los cuales están recogidos en el artículo Características del habla, el lenguaje y la deglución en la enfermedad de Huntington.

    Hablar en susurros: la persona con disartria es incapaz de alzar la voz y tampoco de hablar en un tono normal.
    Voz nasalizada: sin estar constipado, ni tener ningún otro problema que impida el paso del aire por la nariz, la persona con este trastorno tiende a hablar con una voz nasalizada, además, de una forma muy evidente.
    Balbuceos al hablar: se cambian los sonidos de las palabras de lugar o, incluso, se suprimen.
    Ritmo irregular: la persona con disartria puede hablar muy rápido, provocando que sea muy complicado entender lo que está diciendo. También puede alternar esto con un ritmo muy lento.
    Monotonía en el habla: ya sea para preguntar o mostrar sorpresa, la voz siempre mantiene el mismo tono.

Esta sintomatología necesita ponerse en conocimiento de un médico que, tras realizar las pruebas que considere oportunas, determine si nos encontramos ante un caso de disartria. Una vez esto sea concluyente, existen diferentes formar de abordar este trastorno.