hemangiomas

Los hemangiomas infantiles son, generalmente, tumores benignos. Se caracterizan por la proliferación de vasos sanguíneos de manera anormal. Se suelen localizar sobre la piel, aunque también pueden encontrarse en otros órganos. En este artículo te explicamos en qué consisten y qué hacer ante ellos.

 

Son tumores, como ya hemos dicho, generalmente benignos, que suelen afectar a la piel. Es una de las neoplasias más frecuentes en la lactancia y la niñez. Además, afectan tres veces más al sexo femenino que al masculino. Suelen localizarse en la cara o en el cuero cabelludo.

Aunque la mayoría de hemangiomas infantiles son benignos, parte de ellos dan lugar a complicaciones. Se trata de tumores planos o elevados de color rojizo que, en primer lugar, afectan estéticamente. Además, pueden comprimir estructuras vecinas como los ojos, la nariz, la boca, etcétera.

Los hemangiomas infantiles presentan un esquema de evolución. Tienen una primera fase en la que se da un crecimiento rápido, aumentando de manera veloz su volumen y tamaño. Después, se da una fase de reposo, en la que el hemangioma cambia muy poco.

Finalmente, existe una fase de involución en la que comienza a desaparecer de manera natural. Sin embargo, es recomendable intervenir si son de gran tamaño o si producen complicaciones. (MS)