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WASHINGTON.- Un comisión de la Cámara de Representantes del Congreso de Estados Unidos, dominada por republicanos, anunció este lunes que su investigación sobre la presunta injerencia rusa en las elecciones de 2016 no encontró "evidencia de colusión" entre Moscú y la campaña de Donald Trump.

"No encontramos evidencia de colusión, coordinación o conspiración entre la campaña de Trump y los rusos", dijo el informe preliminar emitido por la mayoría republicana del Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes, que aún debe ser contestado por los miembros demócratas de la comisión. Así, el Comité, presidido por mayoría republicana, pondrá fin a las entrevistas y pesquisas vinculadas al asunto, informó hoy el representante republicano por Texas y miembro del panel Mike Conaway. "No encontramos evidencia de coordinación. Hallamos tal vez algún mal juicio, reuniones inapropiadas, juicios inapropiados para hacer reuniones", pero solo (el escritor de novela negra) Tom Clancy podría tomar esta serie de contactos, reuniones, lo que sea, y tejer eso en una especie de thriller de espías", agregó.  Cronología de la "trama rusa": Las fechas clave del caso que amenaza al gobierno de Trump 9 Sin embargo, el texto se trata de un informe parcial elaborado solamente por los congresistas conservadores, quienes han decidido apartar de las conclusiones a los demócratas, según aseguran los propios legisladores de la oposición. Asimismo, según adelantó el republicano, los congresistas del Comité de Inteligencia de la Cámara Baja también se opondrán a las afirmaciones de la comunidad de inteligencia estadounidense, que ha asegurado en varias ocasiones que el Gobierno de Vladimir Putin se inmiscuyó en el proceso electoral. "No pudimos establecer la misma conclusión que la CIA de que específicamente querían ayudar a Trump", dijo el congresista al respecto. Los republicanos y demócratas de esa comisión del Congreso han protagonizado en los últimos meses fuertes encontronazos, ya que se acusan mutuamente de sesgar sus opiniones en función de su signo político. De hecho, los conservadores publicaron un informe con el consentimiento de Trump en el que sacaron a la luz información clasificada sobre cómo las agencias de investigación habían llevado a cabo actividades de vigilancia sobre el asunto, que a su juicio se excedían de lo legalmente tolerable. El Presidente, sin embargo, no toleró que se publicará íntegramente la versión demócrata sobre el mismo asunto, poniendo en duda la imparcialidad de los congresistas republicanos. Además del Comité de Inteligencia de la Cámara Baja, su par en el Senado también ha abierto su propia investigación, mientras que las pesquisas más importantes están en manos del fiscal especial, Robert Mueller, designado para dilucidar de forma independiente de qué forma Rusia influyó en las elecciones presidenciales de 2016 y si la campaña de Trump se involucró en ello./EFE