1

papafranciscocondiplomaticos10

CIUDAD DEL VATICANO. - El terrorismo fundamentalista podrá ser plenamente derrotado solo con la acción común de todos los líderes políticos y religiosos.

El papa Francisco dirigió su apremiante llamado al cuerpo diplomático acreditado ante la Santa Sede, reunido en el Vaticano en ocasión del tradicional intercambio de felicitaciones por el nuevo año. Este tema, de dramática actualidad, junto con el de la migración, definida “la mayor emergencia en Europa desde el fin de la Segunda Guerra Mundial”, fueron los puntos centrales en los cuales insistió con mayor énfasis el jefe de la Iglesia católica.

Respecto a la difícil situación internacional, Bergoglio también habló del conflicto en Siria para el cual pidió “un negociado serio”, de la añeja contraposición y de la necesidad de reanudar el diálogo entre israelíes y palestinos, así como de la crisis venezolana y la urgencia de “gestos valientes” entre el régimen de Nicolás Maduro y la oposición para llegar a una solución.

Sobre la plaga del terrorismo, a menudo relacionado con el fenómeno migratorio, el Papa hizo una amplia reflexión: “Lamentablemente, afirmó, estamos conscientes de como, también hoy, la experiencia religiosa, a menudo es utilizada como pretexto de marginación y de violencias… Me refiero de manera particular, subrayó Francisco, al terrorismo fundamentalista que el año pasado provocó numerosas víctimas en todo el mundo”, como en Afganistán, Alemania, Bangladesh, Bélgica, Burkina Faso, Egipto, Estados Unidos, Francia, Jordania, Irak, Nigeria, Pakistán, Túnez y Turquía.

El terrorismo arremete, denunció Bergoglio, contra quien viaja o trabaja, como en Bruselas, quien pasea por las calles de la ciudad, como en Niza y Berlín, o simplemente contra quien festeja la llegada del año nuevo, como en Estambul… “Se trata, sentenció Francisco, de una locura homicida que abusa del nombre de Dios para sembrar la muerte, en el intento de imponer una voluntad de dominio y de poder”…

El Pontífice argentino renovó en este sentido su llamado a las autoridades religiosas “para que, unidas, reiteren con fuerza que ¡nunca se puede matar en nombre de Dios!”.

El terrorismo fundamentalista (cuando habla de terrorismo Francisco nunca utiliza la palabra “islámico”) “es el fruto –agregó- de una grave miseria espiritual, a la cual se asocia con frecuencia una notable pobreza social… Y podrá ser plenamente derrotado, puntualizó, solo con la acción común de los líderes religiosos y políticos de todo el mundo”.

ACOGER CON DIGNIDAD A LOS MIGRANTES

También al tema de la migración, uno de los preferidos desde el inicio de su pontificado (hace ya casi cuatro años) Francisco dedicó gran parte de su discurso, pidiendo “un compromiso común para migrantes, prófugos y refugiados, que permita darles una digna acogida”.

“Esto implica, precisó, saber conjugar el derecho de todo ser humano a emigrar a otras comunidades políticas donde establecerse y al mismo tiempo garantizar la posibilidad de una integración en los tejidos sociales, sin que estos sientan amenazada su seguridad, su identidad cultural y los propios equilibrios políticos y sociales”.

En este contexto, Francisco también destacó que “los migrantes, a su vez, no deben olvidar que tienen el deber de respetar las leyes, la cultura y las tradiciones de los países que los acogen”.

En un cierto punto de su discurso, sobre este argumento Bergoglio recordó su viaje a México, del 12 al 17 de febrero de 2016, “donde pude experimentar –afirmó- la alegría del pueblo mexicano, y donde me sentí muy cerca de los migrantes centroamericanos que sufren terribles injusticias y peligros en su intento por alcanzar un futuro mejor… Ellos subrayó Francisco- son víctimas de las extorsiones y objeto de ese despreciable comercio, una ¡horrible forma de esclavitud moderna!, que es la trata de personas”.

Hablando de la situación internacional, Bergoglio no podía dejar de referirse a Siria, apelándose “a la comunidad internacional para que ponga en marcha rápidamente un negociado serio, que ponga definitivamente la palabra fin al conflicto que está provocando una auténtica tragedia humanitaria”.

En un momento de renovada tensión entre israelíes y palestinos, Francisco dijo por otra parte que “la Santa Sede reitera su apremiante llamado para que se reanude el diálogo que lleve a una solución estable y duradera, que garantice la coexistencia pacífica de dos Estados dentro de fronteras internacionalmente reconocidas”.

El Pontífice argentino no olvidó la crisis en Venezuela, repitiendo que el diálogo y la paz son “necesarias y urgentes” también en este país. En este contexto, instó nuevamente a construir “caminos de diálogo” y a realizar “gestos valientes entre el Gobierno de Nicolás Maduro y la oposición”, subrayando la necesidad de frenar las “consecuencias de la crisis política, social y económica” que se abate sobre la población.

El discurso de inicio del año al cuerpo diplomático representa generalmente un momento de síntesis y de análisis de lo que sucede en el mundo y en práctica, como en esta ocasión, reitera las denuncias y los llamados pronunciados por el jefe de mil 200 millones de católicos en el mensaje de Navidad “urbi et orbi” (a la ciudad y al mundo)./(OEM-Informex).