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El servicio de recolección de desechos sólidos en algunos puntos de la ciudad se encuentra afectado por la deuda que mantiene la Alcaldía de Libertador con la empresa Andes, organismo dependiente de la Gobernación del estado Mérida.

Más de 57 millones de bolívares se adeudan a esta empresa, que tiene inoperativas 11 compactadoras debido a la incompetencia del alcalde Carlos García, quien ha demostrado una vez más su desprecio hacia los merideños, sin percatarse de que su ineficiencia, al no hacer la debida recolección de los desechos sólidos en la entidad, puede acarrear serios problemas de salud pública.
Las declaraciones fueron ofrecidas por el concejal Jesús Araque, quien informó que es preocupante para el Ejecutivo regional que este organismo se haya convertido en piedra de tranca para que los trabajadores de la empresa Andes  cobren sus sueldos y aguinaldos correspondientes al salario del año pasado, aún pendientes.
Ratificó el concejal que pese a la situación, el gobernador Alexis Ramírez se ha comprometido con los trabajadores y la ciudadanía en general para cubrir en lo posible el monto que se le adeuda al personal y asistir a los sectores vulnerables en la recolección de la basura para disminuir el impacto social, ecológico y de salubridad que afecta a la población más humilde, ya que en estos casos, este sector es propenso a sufrir problemas de salud.
Manifestó el funcionario que los concejales revolucionarios, comprometidos con los merideños, viajarán a la ciudad de Caracas para exponer al Concejo General de Gobierno la falta de compromisos contractuales de la Alcaldía de Libertador con sus trabajadores, además de exigir que se pida la memoria y cuenta para que se especifique en qué han distribuido los 300 millones presupuestados por el Ejecutivo Regional.
Igualmente, explicó que se abrirá un expediente investigativo para aclarar cuáles son las empresas privadas que fueron contratadas por la Alcaldía para la recolección de los desechos sólidos, de las cuales no se conoce hasta ahora su estatus legal, figurando como empresas fantasmas que cobran mensualmente altas sumas de dinero. (PGSP)