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Para el profesor Eduardo Borrero, Director Técnico de Fundación Atlético El Vigía FC, el empate a uno logrado como visitante ante ULA FC en el primer partido del Apertura’2019 del fútbol profesional de segunda división, es sumamente positivo, porque se logró teniendo a 10 sub-20 en la convocatoria de 18 jugadores.

Recordamos que el encuentro se realizó el miércoles a las 3:30 pm en el Estadio Metropolitano de Zumba, abriendo el marcador por el equipo auriverde el atacante Estifenson Pérez en el minuto 7, aprovechando un descuido defensivo de los ulandinos, y emparejando en el minuto 22 Nicolás Márquez para los dueños de casa.

Un día después del partido, con más cabeza fría, el experimentado técnico nos da su apreciación de lo ocurrido en la cancha.  

“El empate fue muy importante para todos nosotros, para los jugadores, para el cuerpo técnico, la directiva y los medios de comunicación en El Vigía, para empezar a creer en este nuevo despertar de El Vigía FC”.

Reconoce Borrero que “había mucha expectativa y mucha ansiedad por parte de los jugadores por este comienzo, y por las continuas suspensiones del inicio del torneo, y a nosotros como cuerpo técnico nos correspondía tratar de regular, de bajar la ansiedad, para buscar la efectividad necesaria”.

En la opinión del profesor Borrero, su equipo mostró de lo que puede ser capaz.

“A mi modo de ver el equipo fue creciendo en la cancha, incluso pudimos haber ganado el partido, ya que tuvimos dos ocasiones muy claras de gol, y ellos realmente llegaron poco. Pero lo más importante y lo que es necesario destacar, es que nosotros en la convocatoria llamamos a diez jugadores norma, diez jugadores sub-20, que es el potencial que tiene el equipo, no solamente para este torneo, sino para los próximos”.

No es de un día para otro

Para otros clubes es más fácil ir por los resultados o por lo que entre comillas se podría señalas como “lo seguro”, de contratar a jugadores ya hechos y curtidos en estas lides, con años jugando en el profesional, pero por este camino el triunfo y el ascenso tampoco es seguro, y a la institución nada le queda, ya que estos futbolistas vienen, cumplen su contrato y se van.

Afirma el informante que el camino que tomó el club esta temporada es para el bien de la institución y pensando en el futuro

“Este es un proceso que por supuesto tarda, es como decir un proceso educativo que tiene su tiempo, porque hay jugadores a los que les pega el estar en el fútbol profesional, a algunos les va a costar, para otros es más fácil, y debemos entender todo lo que implica el proceso de entrenamiento y formación de jugadores para un equipo de la segunda división”.

Para otros clubes es más fácil ir por los resultados o por lo que entre comillas se podría señalas como “lo seguro”, de contratar a jugadores ya hechos y curtidos en estas lides, con años jugando en el profesional, pero por este camino el triunfo y el ascenso tampoco es seguro, y a la institución nada le queda, ya que estos futbolistas vienen, cumplen su contrato y se van.

Diferentes condiciones

Le preguntamos al profesor Eduardo Borrero, en su concepto, las diferencias que ve entre el club que dirige esta temporada, y el que dirigió la temporada pasada.

“Hay una gran diferencia, primero que en el equipo anterior hubo un entorno muy negativo que se creó y por supuesto afectó a los jugadores y a nosotros. En ese Apertura nosotros hicimos 19 puntos, estoy completamente seguro que el equipo del torneo Clausura era un poco mejor que el primero, pero los jugadores llegaron demasiado tarde a la competencia, tenían más de seis meses que no jugaban, otros casi un año sin jugar, y nos tocó a nosotros asumir esa responsabilidad”.

Hace énfasis Borrero en que desde el punto de vista fisiológico sabemos que para que operen cambios en el organismo y se puedan metabolizar los entrenamientos, se necesitan aproximadamente entre siete y ocho semanas.

“Nosotros completamos esas semanas compitiendo y tratando de mejorar a los jugadores, de tal manera que allí en esa fase se nos complicó el trabajo, no pudimos estabilizar el sistema defensivo, nosotros hacíamos los goles, jugábamos bien, pero no aguantábamos los resultados”.

Ahora es diferente

La filosofía de Fundación Atlético El Vigía FC esta temporada es diferente, pero los resultados no se dan de un día para otro.

“Ahora para este torneo nuestras metas son más a largo plazo, a pesar de que fuimos otra vez el último equipo en armarnos por las mismas circunstancias de la situación del país, la incógnita en la que nos tenía la Federación sobre la competencia, si se iba a competir con o sin ascenso, cuántos equipos participaban si era en dos grupos o todos contra todos, y el retraso en el inicio del torneo de este año, todo eso, aunado a lo que resultó del trabajo para la consecución de la licencia de clubes, creó mucha demora en la estructuración del equipo”.

Complementa su explicación Borrero afirmando que “ciertamente ahora, con el equipo ya estructurado, tenemos una etapa que se avizora y que estamos tratando de superar con saldo positivo, que es la etapa de los conflictos, para llegar a la etapa de la normalización y a la consecución de los resultados del trabajo que hemos venido realizando”.

Espera el técnico que los verdaderos seguidores del equipo platanero también apuesten a futuro.

“Quiero decirle a la afición, a la gente y a los medios que tengan tranquilidad, que este proceso tarda, pero a la larga produce resultados y se consolida en el tiempo. Hay algunos procesos que son mucho más rápidos, que son violentos, que el jugador no se nota, no crece dentro de la cancha, donde a la larga lo que se busca es el resultado. .Estamos apostando a futuro, para que El Vigía FC sea de una vez por todas, una verdadera institución”. (Prensa FA El Vigía FC)